¡Adiós, pañal! Desarrollo

pañal

Sabemos que enseñarle a tu bebé a hacer sus necesidades fisiológicas en otro lugar lejano a la comodidad del pañal es un tema complicado. La mayoría de las veces no se sabe cuándo es el momento perfecto para comenzar la nueva rutina; pero hay señales que te pueden ayudar a determinar si tu bebé está listo para aprender a ir al baño, entre ellas:

  • Se toca el pañal o da cualquier otra señal para indicar que su pañal está sucio.
  • Ves que muestra cierto interés o curiosidad por el inodoro (no siempre pasa).
  • Permanece seco por dos o más horas durante el día.
  • Le incomoda el hecho de tener el pañal sucio o húmedo.
  • En varias oportunidades se ha despertado con el pañal seco.
  • Es capaz de bajarse los pantalones sin tu ayuda.
  • Entiende tus instrucciones con respecto a cualquier cosa y las sigue.

Si tu bebé cumple cinco o más de las características nombradas, significa que está listo para decir: ¡Adiós, pañal!  Ahora que llegó el momento, te recomendamos que cumplas pacientemente con las siguientes indicaciones para salir gloriosa en esta nueva enseñanza:

  • Debes asegurarte de conseguir una bacinilla infantil y colocarla en su cuarto. Cuando la tengas, permítele decorarla o que juegue con ella y mantenla siempre en el mismo lugar para ayudarlo a identificar a dónde dirigirse.
  • Deja que se siente con ropa ligera puesta, incluyendo el pañal (las primeras veces) hasta que poco a poco pueda ir sin él sin sentirse incómodo.
  • Si le pones nombre a las actividades que se realizan en el inodoro, será más fácil para él identificarlas: pipí, popó, baño, etc.
  • Si le ofreces un juguete mientras hace sus necesidades evitarás que este sea un momento incómodo y lo ayudarás a relajarse.
  • No lo dejes mucho tiempo solo porque podría pensar que lo estás castigando. Asimismo, si tiene algún accidente o no hace las cosas perfectas siempre, no lo regañes ni castigues; podrías retrasar el proceso.
  • Si no te molesta, permite que te vea mientras estás en el baño; le darás una referencia sobre qué hacer o cómo actuar.

Siempre es importante mantener la calma y ser paciente; no adoptes actitudes de asco o rechazo, pues se las contagiarás a tu bebé. Cuando logre estar seco o te avise que quiere ir al baño,  felicítalo, hazle saber que lo está haciendo bien. ¡Pronto alcanzarán un nuevo logro!

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