El amor entre padres e hijos Bebé recién nacido

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Desde antes de nacer, la unión entre una madre y su bebé es lo más fuerte que existe; una vez que te apegas, sabes que es el inicio de una relación que durará para siempre. Como madres y padres, estamos casi hechos para construir fuertes lazos afectivos con nuestros bebés y él también está programado para sentir una conexión extrema contigo.

Los estudios demuestran que, antes de nacer, el corazoncito del bebé late un poco más fuerte cuando escucha la voz de su mami, por eso es importante hablarles siempre, aunque creamos que no pueden escuchar. Además, esta voz les seguirá dando paz y reconfortando a lo largo de su vida. Es casi: amor sin la primera vista.

Los bebés y los niños aun más grandes, tienen la capacidad de formar fuertes lazos afectivos por la persona que los cuida y responde a sus necesidades tanto físicas como emocionales. Esta habilidad es algo que jamás se pierde; esto quiere decir que nunca es demasiado tarde para crear vínculos afectivos con los niños.

¡Pero los papás también se enamoran! Al igual que las madres, estos se llenan de “hormonas de amor” al ver a sus bebés, lo cual desencadena en ellos una serie de emociones inesperadas que no están acostumbrados a controlar.

Lo cierto es que, el amor crece más y más con el tiempo entre todos los miembros de la familia. Los padres deben estar con su pequeño apenas se despierte y dejarlo que los mire a los ojos y memorice sus rostros. Más adelante, cada alegría y sonrisa los ayudará a todos a acercarse cada vez más.

No hay que dar “dosis pequeñas” de amor, hay que darlas en grande. Es imposible malcriar a un bebé con demasiado amor, atención y cariño. Cuando reconfortas a un niño, estás construyendo una base de confianza y afecto que durará toda la vida.

Desde antes de nacer, la unión entre una madre y su bebé es lo más fuerte que existe; una vez que te apegas, sabes que es el inicio de una relación que durará para siempre. Como madres y padres, estamos casi hechos para construir fuertes lazos afectivos con nuestros bebés y él también está programado para sentir una conexión extrema contigo.

Los estudios demuestran que, antes de nacer, el corazoncito del bebé late un poco más fuerte cuando escucha la voz de su mami, por eso es importante hablarles siempre, aunque creamos que no pueden escuchar. Además, esta voz les seguirá dando paz y reconfortando a lo largo de su vida. Es casi: amor sin la primera vista.

Los bebés y los niños aun más grandes, tienen la capacidad de formar fuertes lazos afectivos por la persona que los cuida y responde a sus necesidades tanto físicas como emocionales. Esta habilidad es algo que jamás se pierde; esto quiere decir que nunca es demasiado tarde para crear vínculos afectivos con los niños.

¡Pero los papás también se enamoran! Al igual que las madres, estos se llenan de “hormonas de amor” al ver a sus bebés, lo cual desencadena en ellos una serie de emociones inesperadas que no están acostumbrados a controlar.

Lo cierto es que, el amor crece más y más con el tiempo entre todos los miembros de la familia. Los padres deben estar con su pequeño apenas se despierte y dejarlo que los mire a los ojos y memorice sus rostros. Más adelante, cada alegría y sonrisa los ayudará a todos a acercarse cada vez más.

No hay que dar “dosis pequeñas” de amor, hay que darlas en grande. Es imposible malcriar a un bebé con demasiado amor, atención y cariño. Cuando reconfortas a un niño, estás construyendo una base de confianza y afecto que durará toda la vida.

 

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