¿De verdad es necesario esterilizar todo para tu bebé? Bebé recién nacido

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Es normal que las madres, sobre todo las primerizas, estemos obsesionadas con crear un mundo estéril para nuestros bebés por miedo a una infección. Sin embargo, en la actualidad se duda un poco de si hay o no que esterilizar TODO lo que tendrá contacto con los pequeños; teteros, chupones, cubiertos, vasos, por eso preparamos esta guía para que nuestras madres sepan hasta qué punto llegar con la obsesión al higiene.

Aunque no sabemos cómo llegamos a desarrollar ese instinto sobreprotector, estamos muy seguros de que se trata de todas las conversaciones caóticas que tenemos con nuestras primas, tías, madres, abuelitas, tía abuela, vecinas. Es un buen momento para decir: ¡Ya está bueno!

Todos aprendemos a vivir con colchones, sábanas, alimentos, artículos, cojines y juguetes normales, no es necesario llegar al punto de exageración de lavar absolutamente todo con agua hirviendo para no contaminar a nuestro bebé. Pensemos algo: con tantas cosas que implica el trabajo de ser madre, ¿cómo vamos a tomarnos la labor extra de vivir en constante obsesión por la limpieza extrema? ¡No es necesario, ni recomendable!

El mundo perfecto e higiénico que queremos para tu bebé debe funcionar así:

  • Las madres no tienen que esterilizarse los pechos: la leche materna de por sí, incluye un componente que contribuye a crear el ambiente adecuado para tu bebé en la zona de los pechos.
  • La primera vez que tu bebé vaya a utilizar un artículo, sí será recomendable que lo esterilices, como siempre decimos: uno no sabe en qué manos ha estado.
  • Una vez al día lava las cosas de tu bebé con agua y jabón y permite que se sequen naturalmente, no los seques con el pañito de cocina porque perderás todo tu trabajo.
  • Siempre debes cargar una tetina y un chupón de repuesto por si los que tienes se caen al piso.
  • Una vez a la semana puedes hervir las cosas de tu bebé, pero siempre recuerda que tienes que secarlo naturalmente, no con tu mano o con paños.

Dato curioso: el nivel de obsesión con la higiene de los bebés siempre dependerá de la higiene de la madre, ¿lo sabías? Si la madre no está pendiente de limpiar sus uñas, sus manos y su cuerpo en general (como una persona normal), se asume que tendrá la misma actitud con su casa. Si eres higiénica, tu casa también lo será. Si no eres higiénica contigo misma, probablemente tendrás que volver a tus tiempos de obsesión.

Debemos estar conscientes de que hacia los cinco o seis meses los pequeños comenzarán la etapa de meterse todo a la boca y no es humanamente posible para una madre asegurarse de que cada rincón y objeto de su casa esté en perfectas condiciones higiénicas. Durante esta etapa, la única recomendación es: ¡Relájate! A partir de los seis meses, el riesgo de infección disminuye.

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