¿Cómo debes cuidar el cordón umbilical? Bebé recién nacido

cordon umbilical

Durante las 3 primeras semanas de nacido, el muñón (cordón umbilical) de tu bebé se secará por completo y se caerá, esto va a generar una pequeña herida que no cicatriza inmediatamente.  Mientras no se haya caído, el ombligo deberá estar seco, tapado y protegido para evitar infecciones y para que se caiga lo más rápido posible.

Si la herida de tu bebé no ha cicatrizado, deberás bañarlo con una esponja con agua y jabón e intentar secarlo muy bien para evitar la aparición de bacterias. Este cuidado se debe realizar a diario siempre que se haya ensuciado de heces y orina. No temas provocarle dolor en el cordón umbilical, ya que en esa zona no existe sensibilidad.

Cada vez que debas cambiar el pañal de tu bebé deberás hacer una cura del ombligo. Para facilitar la cicatrización, puedes limpiarlo con alcohol o productos cicatrizantes que te indique el pediatra; aunque muchos pediatras pueden recomendar esperar a que el cordón seque naturalmente. Aun así, es bueno permitirle a tu bebé estar en contacto con el aire durante este proceso; ¿cómo lo puedes lograr? Dobla la parte de arriba del pañal hacia abajo, destapando el ombligo y el muñón para que quede expuesto al aire y no esté en contacto con la orina.

No aceleres nunca la caída del cordón, deja que se caiga solo y no hagas caso a todo lo que te aconsejen para mejorar la estética del ombligo del bebé, ya que puede provocar infecciones umbilicales que dejan cicatrices peores y complicarle la salud a tu hijo.

Asimismo, hay casos específicos en los que es de suma importancia acudir a tu pediatra, por ejemplo:

-       Si tu bebé tiene fiebre o se ve enfermo.

-       Si el ombligo del bebé y el área que lo rodea están hinchados y rojos.

-       Hay pus en la base del muñón umbilical.

-       Si la piel del ombligo desprende mal olor.

-       Si pasaron 3 semanas y el cordón no se ha caído.

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